
Lejos de claudicar ante la sociedad caníbal que espera un corazón herido para convertirlo en el foco de muchos dedos que no saben apuntarse a sí mismos.
Lejos, más allá, sin intenciones de buscar lo que no se puede tener... quiero que aparezca.
Que se presente el sueño sin rostro ni nombre y que le ponga apellido a la vida. Que llegue cual monarca a mandar sin preguntar, a amar sin consultar.
No preguntes donde estoy; no te importa quien soy. No preguntes con quien estuve; no te importa quien fuí.
Llega, y hazlo de un golpe y sin derecho a reacción para que el amor impacte y el estado de shock me haga enamorarme.
No hagas caso a lo que digo cuando digo que hagas caso. No me escuches si no quieres, quizá no quiera decir lo que escuchas. No pretendas salvarme porque llegas y me salvas.
Y si te parece dictador el cariño que te pido, llega sin que me dé cuenta, pero hazlo de una vez.