
Y porque la vida es vida, y porque el sol es sol, eres tan fantástico como una mentira eterna, tan lejano como los sueños que jamás cumplí.
Hoy no podemos estar juntos. ¿Has pensado por qué?. Porque la vida está perfectamente diseñada, de forma tal que el equilibrio también se aplica a los sentimientos, a la felicidad. Y es que la felicidad nos perteneció desde siempre. Pero el equilibrado destino, en una de nuestras vidas, en una de nuestras muertes, decidió darnos la libertad para extrañarnos, para valorar lo duro que puede llegar a ser una vida sin ti, sin mi.
El amor está destinado para ser suministrado con un cuentagotas. Poco a poco, gota gota, gesto a gesto; darlo todo en un sólo momento significaría extinguirlo, agotarlo... Pero es un error tan fácil de cometer... Y nos vimos tentados a amarnos sin medida, sin razón, sin miedo.
Y porque el destino es incierto, porque el amor se equilibra, porque el tiempo se escurre como arena entre mis manos, en vano son las lágrimas que recorren mi rostro, porque más allá del mundo, del tiempo, del espacio, este sentimiento se vuelve tan recurrente y necesario como respirar.
Poco a poco, por mil vidas, dos corazones existen, aunque lleven envoltorios direfentes y tengan un sentido cada vez que todo vuelva a empezar.